• Calle Gran vía 52, planta 2. Majadahonda (Madrid)

Blog de psicología y desarrollo personal

Escuela de padres Psicología infantil

Lo que debes de saber para tener hijos emocionalmente sanos

Lo que debes de saber para tener hijos emocionalmente sanos

Psicología infantil: La Importancia de los cuidados en la infancia, para una pisque adulta sana.

Lo que debes saber para que tener hijos emocionalmente sanos.

La infancia es una etapa crucial en el desarrollo de cualquier ser humano. Durante este período, se estructuran y se definen los rasgos centrales de los individuos, desde el aspecto físico hasta la base emocional y mental. De hecho, es en esta fase donde se gestan la mayoría de los procesos psíquicos, que estructuran la personalidad. Además, es el momento donde todos los eventos traumáticos vividos, tienen el potencial de detonar trastornos psicológicos en la adultez, y afectar el bienestar mental (Acuña, 2018).

Si eres padre o madre, seguramente te has preguntado por las estrategias de crianza más adecuadas. O quizás has experimentado angustia en aquellos momentos en que no sabes cómo manejar situaciones desafiantes a la hora de corregir a tus hijos, o  de definir qué tan permisivo(a) deberías ser.  Claramente, la crianza no es una tarea fácil, no existe un manual para hacerlo de manera perfecta porque cada individuo, cada niño, es un universo,  y como tal debe respetarse posibilitando el desarrollo de todas sus capacidades.

En esta entrada, compartimos algunos aspectos claves sobre lo que debes saber para que tu hijo se desarrolle emocionalmente sano. Hacemos énfasis en cómo el cuidado durante esta etapa es determinante en aspectos como: el desarrollo emocional y la salud mental.  Finalmente, se brindarán algunas recomendaciones de psicología infantil para padres, madres y cuidadores (estrategias de crianza enfocadas en el desarrollo de habilidades emocionales y sociales de los niños).

Importancia de la primera infancia y la niñez en el desarrollo individual.

Las experiencias durante la primera infancia tienen un impacto radical en el desarrollo adecuado del cerebro. Además, influyen en el aprendizaje, la salud, el comportamiento, y en general en las relaciones sociales del sujeto. Estas experiencias también pueden llegar a afectar a su nivel de ingresos (Unifcef, 2018).

Diversos estudios científicos han demostrado cómo los dos primeros años de vida son decisivos en el desarrollo de conexiones neuronales. Estas conexiones neuronales determina las habilidades motoras, sensoriales, comunicativas y sociales del fututo adulto. Si el niño vive en un ambiente adverso, o tiene cuidados y atención deficiente se obstaculiza el desarrollo adecuado de estas conexiones, lo cual asegura inconvenientes y vacíos tanto en el desarrollo físico como emocional de los niños.

Estos mismos estudios, han señalado cómo los individuos que no experimentan un cuidado atento, cariñoso y sensible (entorno necesario para que sus habilidades prosperen), serán  sujetos con menos habilidades para el aprendizaje. Por ejemplo: completan menos grados escolares, se relacionan menos, o peor con sus iguales, o  incluso pueden estar expuestos a situaciones económicas vulnerables.  En contraste, aquellos individuos que experimentan relaciones de afecto y seguridad con los padres y/o cuidadores, son individuos con tendencia a la empatía y el autocontrol,  y pueden alcanzar un mayor bienestar o satisfacción en sus vidas, lo que se refleja en una buena salud mental (Ibíd, pp 6).

Primera infancia y cuidado de la psique, factores determinantes para la salud mental adulta

Sin duda, son múltiples los factores que desde la infancia influyen en el logro de una vida adulta plena y equilibrada.  Los factores relacionados con el desarrollo de la psique, tienen un enorme impacto en la salud mental del adulto. Aspectos como los cambios fuertes y repentinos, las experiencias con padres, familia, entorno  y cuidados, o tipo de crianza, pueden  constituir factores de riesgo para una psique adulta sana.

De acuerdo con publicaciones desarrolladas por la Universidad de Harvard, las perturbaciones en la infancia afectarán las capacidades del niño para el aprendizaje y la socialización a lo largo de su vida.  De hecho, se señala cómo muchos fenómenos sociales como la delincuencia, el fracaso escolar, o la pobreza extrema, podrían reducirse si las políticas sociales favoreciesen un desarrollo temprano adecuado para los(as) niños(as) (CDC, 2018).

En este sentido, entornos sociales adversos, negligencia en el cuidado, ausencia de los padres y/o cuidadores, maltrato infantil, violencia intrafamiliar,  o abuso de sustancias en el seno familiar, pueden desencadenar problemas de ansiedad, déficit de atención con hiperactividad, desórdenes de conducta, depresión, estrés postraumático y discapacidades en el neurodesarrollo como autismo, en edades tempranas.

Por el contrario, cuando el niño(a) logra establecer relaciones de confianza y seguridad con sus cuidadores y/o entorno, o identificar receptividad y apoyo de los mismos, se generan una serie de respuestas desde lo neuronal hasta lo fisiológico, que disminuyen los factores estresantes, y por lo tanto, se reduce el riesgo de un desarrollo psíquico anormal que desencadene trastornos o enfermedades mentales a futuro.

SI TE INTERESA ESTE ARTÍCULO QUIZÁS TAMBIÉN TE INTERESE NUESTRO ARTÍCULO SOBRE CRIANZA CONSCIENTE

Lo que debes saber para tener hijos emocionalmente sanos.

Desde organizaciones como Unicef (2018),  se proponen enfoques orientados hacia el cuidado cariñoso y sensible a partir de estrategias centradas en interacciones cercanas y receptivas.  Esto contribuye a proteger a los menores de los factores de riesgo antes enunciados, y además, sienta las bases para la salud y el bienestar del adulto en todas las esferas de la vida.

Este enfoque debe propiciarse no sólo desde el círculo primario de cuidado y crianza (padres, familia y cuidadores) como principales proveedores de cariño y protección,  sino que debe extenderse a los demás entornos (escolar, social) y ser contemplado en las políticas públicas.

Recomendaciones para una crianza enfocada en habilidades emocionales y salud mental.

Como padres de familia y cuidadores, además de proveer entornos armoniosos de cuidado y protección, que faciliten el desarrollo equilibrado de nuestros hijos, también podemos proveer otra serie de condiciones para la gestión de la salud emocional en la infancia.

Algunas estrategias que refuerzan de manera temprana el adecuado desarrollo psíquico de los niños son:

  • Muestras de cariño:

La afectuosidad y el cariño son indispensables para el buen desarrollo emocional de los niños(as), más allá de las palabras, los besos, gestos, abrazos, refuerzan la sensación de protección y cuidado.

  • Enséñales a entender sus emociones:

emociones como la rabia o el miedo pueden ser experimentadas a menudo por los niños(as), habla y reflexiona con tu hijo(a) sobre el origen de estas emociones, es importante que aprenda a identificarlas y a gestionarlas evitando que se identifique con ellas.

  • Establece límites:

definir límites y decir no, también son pasos importantes en la crianza,  como la escucha y el cuidado.  Establecer términos allí donde se generan conductas no sanas o comportamientos erráticos, es fundamental para favorecer el autocontrol y la seguridad en sí mismos.

  • Presta atención a los cambios de comportamiento:

es importante estar atento a cuáles son los patrones de conducta habituales en nuestros hijos, esto hará más fácil identificar algunas señales o actitudes que podrían alertar que algo más allá, no va bien. Si algún cambio de comportamiento se presenta, haz seguimiento y presta atención para identificar  y tratar la causa.  Además del comportamiento, evalúa también señales o síntomas físicos que puedan acompañar estos cambios.

  • Mantener la calma:

aunque por momentos puede ser complejo, trata de mantener el balance entre afecto y respeto, evita perder el control de tus emociones, se firme en tus decisiones, manteniendo la empatía. Esto reforzará sentimientos de confianza y autocontrol en sí mismos.

  • Pasa más tiempo de calidad con tus hijos(as):

una de las mejores estrategias de cuidado y fortalecimiento de la salud  mental de tus hijos es pasar tiempo de calidad con ellos.   Involúcrate en sus juegos, escucha sus historias, acompaña sus momentos.  Todo esto brindará mayor soporte a sus emociones y personalidad.

  • Cuida tu propia salud mental:

una de las mejores maneras de ayudar en el desarrollo de una psique sana para tus hijos, es cuidando de tu propia salud mental.  Si tu estas equilibrado y experimentas bienestar, podrás transmitirlo a ellos con mayor facilidad (Educo, 2020)

 

SI TE HA GUSTADO ÉSTE ARTÍCULO, AYÚDANOS Y COMPÁRTELO EN TUS REDES SOCIALES. ESO NOS MOTIVA A SEGUIR ESCRIBIENDO PARA TI.

En Self psicólogos somos profesionales en esta problemática. Ponte en contacto con nosotros.

 

Bibliografía (Lo que debes saber para tener hijos emocionalmente sanos).

 

Acuña Bermúdez, E (2018). La infancia desde la perspective del psicoanálisis: un breve recorrido por la obra clásica de  Freud y Lacan; Klein y los vínculos objetales, en, Tempo psicoanalítico, Rio de Janeiro, V50.1, Pp 325-353. Disponible en:

Center on the Developing Child (2018). La salud mental en la infancia temprana, Universidad de Harvard, disponible en: https://46y5eh11fhgw3ve3ytpwxt9r-wpengine.netdna-ssl.com/wp-content/uploads/2015/07/07_LA-SALUD-MENTAL-EN-LA-INFANCIA-TEMPRANA-1.pdf, consultado enero de 2022.

Unicef (2018). El cuidado cariñoso y sensible para el desarrollo en la primera infancia, Disponible en: https://www.who.int/maternal_child_adolescent/child/nurturing-care-framework-first-consultation-es.pdf, consultado enero de 2022.

Educo (2020). 11 claves para cuidar la salud emocional de los niños y niñas, disponible en: https://www.educo.org/blog/11-claves-cuidar-salud-emocional-de-los-ninos, consultado enero de 2022.

 

 

 

Escribe un comentario