• Calle Gran vía 52, planta 2. Majadahonda (Madrid)

Blog de psicología y desarrollo personal

Gestión emocional

La perdida de un ser querido

La perdida de un ser querido

Enfrentarse al vacio que genera la pérdida de un ser querido puede ser una de las experiencias más dolorosas que experimente una persona. El mundo se vuelve del reves y nada tiene sentido mientras nos sumimos en una fuente de dolor que parece que no vaya a tener fin. Es dificil entender que todos estos sentimientos son normales y aunque parezca mentira, con el tiempo y el proceso adecuado, se alivian y llegan a desaparecer.

¿Qué es el duelo?

La palabra duelo en latín dolus significa dolor, lástima, aflicción.  El duelo es un proceso para aceptar una perdida, adaptarse a ella y equilibrar nuestro interior y exterior en nuestra nueva realidad. Sentir ese dolor es necesario para poder superar la perdida, de no ser así el proceso de duelo se complica, y se puede convertir en traumático. Para romper un vínculo con un ser querido es necesario un proceso de separación donde podamos, de manera gradual, dar espacio a los sentimientos de perdida, de preocupación por la persona fallecida, de tristeza, etc…

Cuando perdemos a una persona todo se tiene que reorganizar, y a veces, incluso tenemos que asumir algunos roles que tenía la persona. Nuestros objetivos cambian, e incluso las relaciones se recolocan, pues el vínculo con la persona fallecida ya no está. Un duelo con un desarrollo normal puede durar entre uno y dos años, y durante este tiempo a veces podemos tener la sensación de que la persona no ha fallecido, que va a volver, o incluso pensar que se ha ido a algún lugar específico.

 

Los ritos funerarios.

Los ritos funerarios facilitan la elaboración del duelo. No siempre son suficiente, e incluso a veces no se pueden realizar como está pasando ahora en época de pandemia. Pero las funciones del rito tienen entre otras, manifestar que la perdida es real, contactar con el dolor acompañado por nuestros seres queridos, y permitir que otras personas relacionadas con el fallecido también puedan expresar su perdida.

 

Las tareas del duelo:

A continuación, describo las cuatro fases o tareas del duelo según J. William Worden (2013). Para afrontar un duelo hay que pasar por todas estas tareas, aunque no siempre se realicen en este orden.

Tarea 1: Aceptar la realidad de la pérdida.

Cuando perdemos a un ser querido siempre tenemos la sensación de que no es real. Asumir que no vamos a volver a ver a esa persona es parte de aceptar la nueva realidad. En algunas ocasiones se generan conductas de búsqueda como llamar por teléfono a la persona perdida o confundirla con otras personas que tengan algún rasgo en común. Cuando no aceptamos esta realidad entramos en un periodo de negación, y si nos quedamos anclados y no superamos esta tarea no podemos pasar el proceso de duelo.

Hay muchas formas en que se puede mostrar la negación, desde no querer enterrar el cuerpo hasta negar el dolor de la perdida diciendo que no era importante o era mala persona, o incluso no desprenderse de los objetos del fallecido, otras estrategias son hablar con el espíritu, etc.

Para aceptar la perdida no solo basta con racionalizarlo, sino que es necesario aceptar la perdida emocional, por eso los rituales tradicionales como asistir al funeral ayudan a las personas a aceptar la perdida. A veces si no se puede asistir al entierro como está pasando ahora se pueden optar por otras formas de validar la realidad de la perdida, como asistir a una misa unos meses después, o realizar un ritual con los seres queridos que conocían a la persona.

 

Tarea 2: Elaborar el dolor de la perdida.

El dolor de un ser querido no lo vivimos todos de igual forma ni con la misma intensidad, pero todos lo sentimos. 

A veces, las personas que nos rodean quieren ayudarnos, pero hacen justo lo contrario. En nuestra cultura no está bien visto dejarse doler y se ve como algo enfermizo o morboso, por lo que intentamos sacar a las personas de su dolor en vez de acompañarlas. Comentarios como: “el tiempo lo cura todo”, o “eres muy joven y podrás tener más hijos” son una muestra de esto.  

La negación sirve para no sentir, evitar los sentimientos y negar el dolor, y así evitamos tener pensamientos dolorosos. Otra forma de negación es idealizar al fallecido, consumir alcohol o no hablar de la persona fallecida. Cuando la evitación de todos estos sentimientos se cronifica la persona puede caer en una depresión, y si no se elabora pueden arrastrar este dolor toda su vida.

 

También te puede interesar nuestro artículo sobre como combatir la ansiedad

 

Tarea 3:  Adaptarse a un mundo sin fallecido.

Cuando sufrimos la perdida de un ser querido tenemos que hacer algunas adaptaciones. Quizas acomodar los roles tenia la persona fallecida en nuestra vida o incluso redefinir nuestra identidad en las partes que esa persona era parte de nuestra identidad. Pueden ser cosas tan cotidianas como tirar la basura, o ir todos los domingos a un sitio especial. Es posible que necesitemos aprender nuevas formas de seguir haciendo algunas cosas. Incluso quizás tengamos que hacer una adaptatación espiritual ya que nuestros valores básicos y nuestras creencias pueden tambalearse cuando buscamos sentido a la perdida.

Cuando una persona tiene problemas para adaptarse a la perdida puede caer en el desamparo e incluso llegar a aislarse.

 

Tarea 4: Hallar una conexión perdurable con el fallecido al embarcarse en una vida nueva.

Aun con el recuerdo del ser querido, la vida debe seguir. La persona que no está debe seguir conectada con nosotros, pero ahora desde otro lugar. No se trata de terminar el vínculo sino de encontrar un nuevo lugar para esta persona en nuestra vida emocional. El amor que le dábamos a esa persona debemos ser capaces de poder darselo a otras.

Cuando la persona se aferra tanto al pasado que no puede seguir con su vida, como si se hubiese detenido el tiempo en el momento de la perdida, pueden ser problemático para elaborar el duelo.

 

Síntomas de un duelo patológico.

A menudo los duelos pueden realizarse y elaborarse sin la ayuda de un terpeuta, pero cuando el duelo se hace patológico o hay un duelo crónico o incompleto un terapeuta puede ayudar. Cuando un duelo se hace patológico se puede mostrar de diferentes formas como:

– Estar deprimido, enfadado, o ansioso y no conseguir continuar con nuestra vida normal.

–  No sentir nada por la perdida y seguir como si no hubiese pasado.

– Negar la pérdida o alegrarse por ella.

– Etc.

Un duelo estará elaborado cuando aceptamos que la persona no está, y logramos recuperar la estabilidad. El tiempo no nos permite olvidar, pero si soltar y seguir.

También te puede interesar nuestro artículo sobre el sentimiento de soledad.

SI TE HA GUSTADO ÉSTE ARTÍCULO, AYÚDANOS Y COMPÁRTELO EN TUS REDES SOCIALES. ESO NOS MOTIVA A SEGUIR ESCRIBIENDO PARA TI.

Los terapeutas de Self psicólogos somos profesionales en esta problemática. Si necesitas ayuda no dudes en  contactar con nosotros.

Autora: Rebeca Carrasco García

Psicóloga general sanitaria.

 

Bibliografía:

Espina, A., Gago, J., & Pérez, M. (2005). Sobre la elaboración del duelo en terapia familiar. Revista de psicoterapia, 4(13), 77-87. http://www.centrodepsicoterapia.es/pdf_art/22-Sobre%20la%20elaboracion%20del%20duelo%20en%20terapia%20familiar.pdf

Puigarnau, A. P. (2011). Las tareas del duelo.

Worden, J. W., Aparicio, Á., & Barberán, G. S. (2013). El tratamiento del duelo: asesoramiento psicológico y terapia. Barcelona: Paidós.

 

3 Comentarios

  1. […] Posible perdida de seres queridos y del trabajo […]

    1. M.M
      08/02/2022 a las 21:51

      Me ha encantado, gracias.

  2. […] y religiosos que nos rodean, las respuestas emocionales ante una pérdida serán diferentes .El duelo es un proceso normal, doloroso e inesperado en respuesta a la muerte de un ser querido o de una […]

Escribe un comentario